
La novela se abre con una declaración audaz de María Magdalena, quien se presenta como la “hija de Magdala, llamada «la Magdalena»”,

La novela se desarrolla en primera persona, desde la perspectiva de María Magdalena, quien, en la narración, ya no teme a la

La novela se estructura como una saga familiar que se desenvuelve en torno a la búsqueda de Cristina Fallaras de sus raíces.