Leviatan
escrito por Thomas Hobbes bajo registro ISBN: 9788423429684
Sinopsis completa de Leviatan
Resumen de Leviatan:
La obra de Hobbes se estructura en tres partes principales, cada una dedicada a un aspecto crucial de su argumentación. En la primera parte, Hobbes realiza una investigación ontológica del hombre, es decir, analiza la naturaleza del ser humano desde una perspectiva fundamental. Este análisis se basa en la idea de que el hombre, por sí solo, en su estado natural, es un ser egoísta, impulsado por sus pasiones naturales –el deseo de poder, la sed de riqueza y el temor a la muerte. Hobbes rechaza la idea de que el hombre nace con una “gracia divina” o con una noción innata de bien, argumentando que todo lo que el hombre posee (incluidos los derechos) se adquiere a través de la experiencia y la reiteración de hechos que se guardan en su memoria. En este estado de naturaleza, la vida es una “guerra de todos contra todos” (“bellum omnium contra omnes”), donde la seguridad es inminente y la vida es corta, febril y miserable.
La segunda parte se centra en la idea del contrato social, que Hobbes presenta como la solución a esta situación de guerra. Los hombres, conscientes de la inminencia del peligro, acuerdan renunciar a sus derechos naturales para formar un Estado, gobernado por un soberano. Este soberano, que puede ser un individuo o un grupo, tiene el poder absoluto de hacer leyes, juzgar y castigar, sin estar sujeto a ninguna restricción. El propósito del contrato es garantizar la seguridad de cada individuo, permitiendo que éste disfrute de una vida más cómoda y segura. La clave del éxito del contrato es la sumisión al soberano, que debe ser absoluta para que pueda garantizar el cumplimiento de sus órdenes y, por ende, la seguridad de los ciudadanos. Es importante destacar que, para Hobbes, el contrato es un acuerdo implícito, no escrito, y que se basa en el temor al poder del soberano.
La tercera parte, dedicada al estado cristiano, ofrece una crítica contundente a la autoridad divina en la Iglesia. Hobbes argumenta que la autoridad del Papa y de los obispos se basa en la opinión, no en la verdad, y que la Iglesia ha sido una fuente de corrupción y de conflictos. Propone que el soberano, en su función de garante del orden social, debe tener la capacidad de controlar la Iglesia y de suprimir cualquier amenaza a su poder. Esta parte de “Leviatán” es particularmente controvertida, ya que desafía los principios fundamentales de la religión cristiana y propone una separación de poderes entre el Estado y la Iglesia.
A lo largo de «Leviatán», Hobbes desarrolla un argumento implacable en favor de la necesidad de un poder soberano absoluto. No busca justificar un gobierno particular, sino que presenta una argumentación general sobre la naturaleza del poder y de la sociedad. Para Hobbes, el Estado es, ante todo, un instrumento de seguridad, un medio para proteger a los individuos del caos y de la violencia del estado de naturaleza. La principal función del Estado es, por tanto, garantizar el orden social y la seguridad de los ciudadanos.
El concepto de soberanía en «Leviatán» es fundamental. Hobbes define la soberanía como el poder de hacer cumplir la voluntad del soberano, sin necesidad de consultar a nadie. Este poder es indivisible e ilimitado, y no puede ser dividido entre diferentes autoridades. La sumisión al soberano es, para Hobbes, unívoca: «el soberano debe ser obedecido, y su poder no debe ser cuestionado». Esto no implica necesariamente una aceptación de la moralidad de las acciones del soberano, sino que se basa en la premisa de que la alternativa –volver al estado de naturaleza –es mucho peor.
La idea del contrato social en «Leviatán» es, en cierto modo, un contrato de terror. Los individuos no se unen voluntariamente para formar un Estado; lo hacen para evitar ser destruidos por el soberano. La sumisión al soberano no se basa en el amor o en la confianza, sino en el temor. Este temor es el instrumento principal que el soberano utiliza para mantener el orden social. El poder del soberano no reside en su legitimidad, sino en su capacidad de hacer cumplir su voluntad.
Finalmente, el autor utiliza, para reforzar su argumento, el recurso del argumento histórico, presentando la historia de la humanidad como una serie de conflictos y de guerras. Hobbes argumenta que la humanidad ha estado siempre en un estado de guerra, y que el Estado es la única forma de escapar de esta situación. Esta visión pesimista de la naturaleza humana refuerza la necesidad de un poder soberano fuerte y absoluto.
Opinión Crítica de Leviatan: Un Legado Controvertido y Pertinente
“Leviatán” es una obra increíblemente influyente y, a la vez, profundamente controvertida. La visión materialista de Hobbes, que reduce la naturaleza humana a un conjunto de pasiones y de deseos, puede parecer sombría y pesimista, pero es también extremadamente perspicaz. Aunque la historia ha demostrado que la naturaleza humana no es tan simple como la describe Hobbes, la idea de que el poder puede corromper y que la seguridad es una necesidad fundamental, sigue siendo relevante en el siglo XXI. La obra de Hobbes sentó las bases de la teoría contractualista, influyendo en pensadores como Locke y Rousseau, y continúa siendo objeto de debate y de análisis en la filosofía política.
Sin embargo, la defensa de un poder soberano absoluto, sin limitaciones ni restricciones, es un punto que ha sido ampliamente criticado. La idea de que la seguridad justifica cualquier medio, incluso la sumisión a un poder arbitrario, es peligrosa. En una sociedad democrática, es fundamental proteger los derechos individuales y limitar el poder del Estado para evitar abusos. No obstante, la obra de Hobbes nos obliga a reflexionar sobre la naturaleza del poder y sobre la importancia de la seguridad para la estabilidad de la sociedad.
Además, la crítica a la religión en «Leviatán» es sorprendente para la época. Hobbes desmitifica la autoridad de la Iglesia, argumentando que su poder se basa en la opinión, no en la verdad. Aunque esta crítica puede parecer radical, es importante recordar que en la época de Hobbes la Iglesia tenía un poder considerable en Europa. La obra de Hobbes representa un intento de separar la política de la religión, y de fundamentar el poder político en la razón y en el interés individual.
“Leviatán” no es una obra fácil de leer, pero es una obra esencial para comprender la historia del pensamiento político occidental. Aunque sus ideas pueden ser controvertidas, nos obligan a reflexionar sobre la naturaleza del poder, sobre la importancia de la seguridad y sobre la relación entre el individuo y el Estado. Recomendaría la lectura de “Leviatán” a cualquier persona interesada en la filosofía política, la sociología o la historia. Se recomienda, además, abordar la obra con una mente crítica, teniendo en cuenta el contexto histórico y las limitaciones del argumento de Hobbes.