Pronto Será Mañana
bajo registro ISBN: 9788416366460
Sinopsis completa de Pronto Será Mañana
Resumen de Pronto Será Mañana:
La novela se centra en seis individuos, cada uno atrapado en su propia crisis existencial. Moisés y Susana, jóvenes españoles que llegan a Tánger en busca de una vida mejor, pronto descubren que la ciudad, con sus calles testigos de vidas hechas pedazos, es un lugar de desengaño y desesperación. El cariño que una vez los unió, se desmorona bajo el peso de las frustraciones y las ambiciones incumplidas, convirtiéndose en cenizas que el viento arrastra hasta el desierto de recuerdos oscuros. Ya no son los jóvenes idealistas que llegaron a una tierra “brown cálida como desgarradora, ” sino figuras desoladas, marcadas por el fracaso y la pérdida de ilusiones.
En Madrid, Leopoldo y María, un matrimonio atrapado en una rutina opresiva y llena de secretos, representan la desilusión de la vida burguesa. La pasión de juventud ha flaqueado, vencida por la ambición y los proyectos egoístas. Su relación se ha deteriorado hasta el punto de que se han dado la espalda, dejando un vacío que se siente en cada calle y en cada conversación. La ciudad, en blanco y negro, refleja el gris de su destino. La novela sugiere que la sociedad, “agitada como un mundo en blanco y negro”, se niega a ver la verdad y a ofrecer una salida a las personas que se sienten perdidas.
Paralelamente, en París, un hervidero de artistas provenientes de diversos rincones del mundo, buscan en la ciudad revolucionaria la oportunidad que les quita el sueño. Pero, al igual que los demás personajes, se ven atrapados en una espiral de desengaño y desesperación. Entre ellos, Pablo y Soledad, cuya miserable vida está a punto de arder, y cuyos sueños se marchitan como hojas secas en otoño. La pasión que los unía, también se extingue y la dependencia se hace más evidente.
Finalmente, el mar, “nuestro incertidumbre, nuestros sueños, nuestra imaginación y, a la postre, nuestra salvación”, se convierte en un refugio para algunos de los personajes. Las mareas unirán a los seis individuos, a la deriva, en medio de la tempestad del tiempo, sin embargo, la novela nos deja a la par de que solo algunos de los náufragos sobrevivirán al “temporary del año 1968”.
La novela se construye sobre la idea de la interconexión de los destinos humanos. Cada personaje, a su manera, representa una variante de la desilusión y la pérdida de esperanza. El autor no ofrece una narrativa lineal y convencional, sino que presenta una serie de fragmentos de vidas que se cruzan y se entrelazan, creando un efecto de resonancia que amplifica la sensación de melancolía y desesperación. La fragmentación de la narración es deliberada, y refuerza la idea de que la vida es, en realidad, un conjunto de coincidencias casuales y de fracasos inevitables.
El elemento temporal –el año 1968– no es incidental. Este año, marcado por las protestas estudiantiles y la agitación social, sirve para amplificar la sensación de crisis y de pérdida de valores. El año 1968 es el símbolo de una época de cambios y de conflictos, un reflejo del profundo desencanto que sienten los personajes ante la realidad. Es un punto de inflexión, un momento de transición en el que los sueños se desvanecen y las ilusiones se desmoronan.
La descripción del Mediterráneo, especialmente el mar como fuente de esperanza y de reflexión, es un elemento central de la novela. El mar no es simplemente un escenario; es un símbolo de la “incertidumbre, nuestros sueños, nuestra imaginación y, a la postre, nuestra salvación”. Es un lugar de refugio y de confrontación, donde los personajes se enfrentan a sus propios miedos y desesperaciones. El mar, con sus mareas y sus olas, representa el ritmo de la vida, el fluir constante de tiempo y de cambios.
Opinión Crítica de Pronto Será Mañana: Un Testimonio de Melancolía y Reflexión
«Pronto Será Mañana» es una novela que te atrapa desde el primer momento y que te acompañará mucho tiempo después de haber terminado de leerla. Rubén Blanes Mora ha creado un universo literario profundamente melancólico y conmovedor, que invita a la reflexión sobre la naturaleza de la felicidad, la fragilidad de los sueños y la condición humana. La novela no ofrece respuestas fáciles, sino que plantea preguntas importantes sobre la vida y la muerte.
La prosa de Blanes Mora es hermosa y poética, y su estilo narrativo es particularmente efectivo. El autor utiliza una estructura narrativa fragmentada para crear un efecto de realismo crudo y desconcertante. La narración a través de múltiples voces y perspectivas añade una capa de complejidad y profundidad a la historia. Además, la ambientación de cada uno de los escenarios contribuye a generar la atmósfera de melancolía y desilusión. Es una novela que exige paciencia y concentración, pero que a cambio nos recompensa con una experiencia literaria profunda y sugerente. Recomendable a lectores que aprecien la literatura que invita a la introspección y que no temen enfrentarse a la realidad de la vida.